
Con las canciones que le presentaremos a continuación, usted podrá tener una motivación musical para su entrenamiento y no lo sentirá tan pesado. Sin duda, la música se convierte en un aliado para diferentes momentos de la vida y el gimnasio es uno de ellos.
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El heavy metal se convierte en el aliado perfecto para un entrenamiento de alta intensidad. El ritmo rápido, distorsión y energía cruda disparan la adrenalina para alcanzar los objetivos propuestos. Aquí le relevamos los cinco indispensables para ir al gimnasio.
Con más de ocho minutos de duración, su ritmo y el icónico riff inicial le dan el impulso necesario para series pesadas. La estructura de la canción le ayuda a alternar en momentos de intensidad y pausas estratégicas. Sin duda, el estándar oro para el entrenamiento de fuerza.
Si su entrenamiento se centra en el poder y la fuerza bruta, esta es la perfecta. El riff principal es increíblemente rítmico y pesado, ideal para marcar el paso en ejercicios de levantamiento como el peso muerto o las sentadillas
Es ideal para momentos de cardio intensos. Desde la batería inicial hasta los gritos agudos, la pista es pura energía cinética. Es casi imposible no acelerar el ritmo cuando suena este tema.
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Esta canción es perfecta para liberar tensiones. Aunque inicia con una calma tensa, estalla con un coro explosivo. Es ideal para boxeo o entrenamientos funcionales donde se neceita ráfagas de agresividad controlada.
Una joya moderna del metal con un riff que se siente como una estampida. Su letra se convierte en la metáfora perfecta cuando siente que no puede hacer una repitación más, es sin duda una motivación para completar la serie.