Los rockeros atacan el rock en el lanzamiento del Ozzfest 2001

Laura Moreno

Tradicionalmente el Ozzfest se ha caracterizado por alinear bandas rockeras que se unen para atacar a los ídolos del pop y a los artistas con melodías simples y pegajosas. Pero en el lanzamiento del Ozzfest 2001 el pasado viernes en Tinley Park, Illinois, fue totalmente diferente. Esta vez los rockeros atacaron a los rockeros.

“Esta es para cada una de las $#$#% bandas de un solo éxito que intenta venderles sus discos”, gritó Marilyn Manson desde la tarima principal. La tarima principal del Ozzfest es compartida con Papa Roach, Slipknot, Crazy Town, Linkin Park y, obviamente, Black Sabbath, entre otros, mientras que un ejército de metal se apoderó de la segunda tarima.

Manson y Corey Taylor dejaron las cosas claras desde el principio; según el líder de Slipknot, “… me tienen enfermo todas esas bandas que dicen ser pesadas, pero que lo único que han hecho ha sido quitarle los huevos al heavy metal”. Así que surge la pregunta: ¿Hay campo en el Ozzfest para los novatos de Linkin Park, Papa Roach y (aún más en la cuerda floja) Crazy Town?

Pues el viernes todos tocaron, todos intentaron justificar y definir el metal, todos se lanzaron frases hirientes desde el escenario, unos a otros, pero al final la más clara respuesta fue dada por los que dieron el ejemplo. Sin lanzar ningún tipo de agresión verbal, Black Sabbath dio un recital de noventa minutos con todos sus clásicos, mostrando y demostrando, una vez más, qué es el verdadero heavy metal.