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‘Take Off Your Pants And Jacket’: 20 años de un disco que le dio identidad a una generación

Diego García Rico
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blink

Por: Luis Carlos Guerrero / @luisca_guerrero

Existen tesoros que no necesitaron mapa para ser encontrados. Bastó con entrar a una tienda de discos para verlos brillar desde lejos. Como ese oasis en la mitad del desierto que aparece para quien lo necesite: Un sorbo de punk para calmar la sed de una generación que quería expresar todo lo que sentía. De esos álbumes potentes y más preciados que alguna corona; repleto de mensajes, desahogos, baterías que lo rompen todo y tanto calor que hasta es mejor escucharlo sin pantalones ni chaqueta. Abran paso que Blink-182 celebra 20 años de su quinto álbum de estudio: ‘Take off your pants and jacket’.

Era difícil mantenerse en el buen camino. Después del magno trabajo que hicieron con discos como ‘Enema of the State’ o ‘The Mark, Tom and Travis show’ (grabado en vivo y tal vez el único espacio que había para estar “cerca” de Blink en concierto), la presión era altísima, la expectativa mucho más. Un banda que para ese entonces (2000) venía ya creciendo en sus sonidos y aunque seguía siendo el referente de los jóvenes que no tenían miedo de decir lo que pensaban, Blink logró en este disco un equilibrio entre esos mensajes adolescentes y sentido del humor icónico junto con la madurez musical que se asomaba. Dijeron por ahí: “una última pataleta de la banda antes de crecer”.

De la producción se encargó Jerry Finn, el genio detrás de discos como ‘Dookie’ de Green Day (1994), ‘…And out come the wolves’ de Rancid (1995) y el mismo ‘Enema of the State” (1999), entre otros. Y se nota. Desde el primer segundo en ‘Anthem part two’, la canción encargada de abrir el álbum y que sirve como continuación a ‘The Anthem’ del disco anterior. Un punteo y un redoble que marcan el estilo inconfundible de Blink-182. Acierto absoluto.

¿Y quién no tiene historia de una primera cita? Remoto y temible momento para muchos, como Tom deLonge, por ejemplo, responsable de la composición y quien se inspiró en la primera cita con su esposa en un acuario, cuando apenas tenía 21 años. Qué mejor forma de burlarse de esas –a veces- incómodas situaciones que con el respaldo de Blink-182. Un fantástico ‘fill’ de batería al mejor estilo de Travis Barker para dar entrada a ‘First Date’, uno de los himnos de la banda, resultado de la presión que recibieron los integrantes del grupo desde el equipo de producción, que en repetidas ocasiones dijo que “no había sencillos que fueran a quedarse pegados en la cabeza de quienes escucharan”. Qué pensarán ahora; 20 años después, con ‘The Rock Show’, ‘First Date’ y ‘Stay together for the kids’ (los tres sencillos del disco) aún retumbando entre los sonidos favoritos de todos los tiempos.

Dentro del disco también están canciones como ‘Roller Coaster’, ‘Shut Up’, ‘Reckless Abandon’, que habla sobre mantener vivos los recuerdos, o la tremenda ‘Story of a lonely guy’, que entre su letra melancólica permite que se asomen guitarras con un sonido influenciado por bandas como The Cure.

La estrategia fue perfecta. No solo lanzaron un álbum que debutó en el número uno de Billboard (primero del género punk-rock en lograrlo) con más de 350.000 copias vendidas en la primera semana, sino que decidieron acompañarlo con tres versiones más: ‘Red Plane’, ‘Yellow Pants’ y ‘Green Jacket’, que cuentan con dos canciones extra y que son distintas en cada disco. Inolvidables momentos de intercambiar cd’s con los amigos para escuchar qué había en los demás. Como si fueran laminitas de un álbum mundialista: no podía faltar ninguna.

Hay que sumarle, a esa producción fantástica del álbum, la llegada de unos trabajos audiovisuales que confirmaron lo que ocurrió con la banda durante los años 90: se convirtieron en referentes no solo por sus canciones, sino por la forma de contarlo todo en sus videos. Un divertido viaje a los años 70 hasta con parodia a los Bee Gees en el magnífico video de ‘First Date’, o lo desgarrador que puede llegar a ser un divorcio, explicado en las potentes imágenes de destrucción que aparecen en ‘Stay together for the kids’. Historias opuestas que solo Blink-182 podría mezclar. Agua y aceite que no se hacen daño.

Y qué sería de este cumpleaños sin hablar de ‘The Rock Show’. La canción que trata sobre encontrar el amor en un concierto de rock. El himno que hasta en Radioacktiva usamos para bautizar un programa. Un sencillo espectacular; salpicado entre punk y rock, con esa batería de Travis que parece no fuera a frenar nunca y los matices entre guitarra y bajo que la convirtieron en una imperdible de la banda. El video, legendario. Los Blink decidieron cambiar el cheque que recibieron de una productora para la realización audiovisual y prefirieron grabarse entregando billetes a quien fuera pasando en frente de ellos. Adultos rapándose la cabeza; adolescentes de pogo en un concierto con ellos, personal de construcción que simplemente agradecía el dinero; billetes lloviendo por las calles y sonrisas contagiándose al ritmo de la banda.

Ya son más de 15 millones de copias vendidas en el mundo. ‘Take off your pants and jacket’ es un tesoro imperdible. De esos que permite viajar entre recuerdos y nostalgia; que siempre viene acompañado por historias junto a los amigos, las amigas; los patines o un ‘skate’. No es solo un disco juvenil, como muchos quisieron tildarlo, sino que, como dijo el mismo Mark Hoppus “cuenta historias que te pueden suceder en el colegio o en la vida: puedes enamorarte a cualquier edad, igual que puedes ser rechazado a los 80 años”.

Un disco que, al igual que la banda, invita a no darle tanta importancia a los problemas, a los sentimientos, a la vida misma. Sentido del humor y adrenalina para vivir. La música para exorcizar lo que tenemos dentro. Criticados, alabados, ridiculizados y defendidos: que nunca falte Blink-182 para recordarnos lo divertida que pueda ser la vida.

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