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James Blunt recuerda a Keith Flint como un hombre amable y muy educado

Diego García Rico
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La industria discográfica ha comenzado esta semana con la trágica noticia de que Keith Flint, vocalista de la banda The Prodigy, se había quitado la vida en su casa de Essex (Inglaterra). Muchos compañeros de profesión que colaboraron con él a lo largo de los años o que coincidieron en eventos del mundillo ha compartido sus recuerdo sobre él en las últimas horas, en la mayoría de ocasiones describiéndole como un pionero y un apasionado de la música, pero el homenaje que le ha rendido James Blunt ha sido uno de los más emotivos por lo sincero del mismo y porque viene a revelar la cara quizá menos conocida del artista.

El cantautor británico, que posee el dudoso honor de ser uno de los hombres más odiados de la industria del pop, ha echado la vista atrás para narrar su primer y único encuentro con Keith Flint durante una entrega de galardones en la que él no era precisamente muy popular entre el resto de invitados.

«En los premios Q hace años, cuando Noel Gallagher iba por ahí diciendo que iba a marcharse de Ibiza porque yo me había mudado allí, y Damon Albarn se negaba a posar para una fotografía conmigo, o Paul Weller decía que preferiría comerse su propia mierda antes que trabajar conmigo, Keith Flint se me acercó, me dio un abrazo y me dijo lo mucho que se alegraba de mi éxito», ha escrito en su cuenta de Twitter.

No es ningún secreto que el líder de Oasis sentía un desprecio absoluto hacia James Blunt e incluso puso a la venta su mansión en la isla al no soportar la idea de vivir cerca de donde su compañero de profesión componía sus canciones. El líder de Blur y él, que fueron enemigos jurados durante años, solo coincidían de hecho en su mala opinión del cantante, basada al parecer en el ambiente privilegiado en que había crecido y educado y que, irónicamente, no sería demasiado diferente a los orígenes de Albarn, al menos según el propio Blunt. Sin embargo, Keith Flint siempre se comportó con el intérprete de ‘You are beautiful’ como el caballero que era detrás de su maquillaje y la mirada de loco que reservaba para sus actuaciones.

«Keith, solo coincidimos una vez, pero hoy he derramado una lágrima al escuchar la noticia de tu fallecimiento. En este negocio no se dan premios al más amable, pero si lo hubiera, ese Grammy habría sido tuyo», ha concluido Blunt.

Su relato coincide con los que desde este lunes han comenzado a llenar la esfera virtual acerca del cantante de The Prodigy. Muchos fans han recordado cómo obligaba a poner dinero en un tarro a todo aquel que realizaba una broma mala sobre el mítico tema ‘Firestarter’ cuando le veían encendiendo la chimenea del pub que había comprado en 2014 cerca de su Essex, y cómo más tarde donaba ese dinero que recaudaba a obras benéficas.

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