
El vuelo que despegó el pasado domingo a las 4 de la tarde informó a las autoridades que el olor era tan fuerte y desagradable que todos los pasajeros fueron evacuados del avión, algunos con náuseas y otros con dolor de cabeza producto del ambiente que se respiró.
Por su parte, las autoridades reportaron que la pasajera debía ser atendida por emergencia médica y que las demás preguntas se debían hacer a los Servicios Médicos de Emergencia del Condado de Wake.
A su vez, la aerolínea puntualizó que los malos olores se debían a problemas que tenía el avión, más no por flatulencias de la pasajera.