
Un viernes durante el Cape Argus Tour en Suráfrica un grupo de ciclistas pedaleaban a gran velocidad, todo estaba tranquilo y el paisaje era desértico.
De la nada uno de los ciclistas vio salir de la nada a una avestruz a su izquierda, el ave saltó y comenzó a perseguir a los ciclistas, la avestruz los siguió a una velocidad de casi 50km/h y mientras los ciclistas que intentaban dejarla atrás avanzaban a toda velocidad a 70km/h.