El 22 de diciembre de 2012 un desconocido se acercó a la casa ubicada en Bainbridge, Pennsylvania, y le disparó a un gato doméstico llamado Mack una flecha de caza.
La flecha atravesó el cráneo del animal desde la parte frontal superior de la cabeza hasta la parte posterior, por donde salió la punta.
El arma se quedó atorada en el cráneo de Mack, hasta que fue retirada por personal veterinario de emergencia para mascotas en la localidad de Lancaster.
Mack sobrevivió al ataque y, sorprendentemente, está de vuelta con buena salud.
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