
Este transtorno surgió después de que sufriera una pericarditis aguda, una enfermedad producida por la inflamación del pericardio, la membrana que cubre al corazón, y que necesita de una cirugía para ser tratada.
"Le dije a mi hija que tenía que reparar su televisor, porque el sonido y la imagen no coincidían", explica PH. "Luego me di cuenta de que en la tele de la cocina también ocurría lo mismo", agrega el hombre al relatar el momento en que se dio cuenta de su problema.
Ya que la luz y el sonido viajan a diferentes velocidades, cuando alguien dice algo, las señales visuales y auditivas que recibimos llegan a nuestros ojos y oídos en diferentes momentos, y son procesadas por partes independientes del cerebro para que las percibamos como si estuviesen sincronizadas.