Luego de una noche de cervezas,
Lawrence y
Adam hicieron una apuesta: el primer tenía que pasar la lengua por todas las catedrales de Inglaterra para que su amigo corriera desnudo por las calles de York.
Y así es que
Lawrence hace 13 meses que viaja por todo su país lamiendo catedrales.
Ya pasó su lengua por 42 de ellas y todavía le restan 20 más. Si no logra cumplir con la prueba, será él quien se pasee sin ropas por las calles de su ciudad.
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