Se trató de un Boeing 737-700 de Aerolíneas (Argetnina) que había despegado de Tucumán con destino al Aeroparque metropolitano y un Boeing 767 de la empresa LAN que había despegado de Ezeiza con destino a Lima y que volaba en sentido contrario.
En el momento en el que el avión de Aerolíneas ascendía a 37.000 pies, el sistema que avisa la proximidad de tráfico con riesgo de colisión (TCAS, por sus siglas en inglés) le advirtió al piloto sobre la cercanía de otra aeronave. “
Tuvimos un TCAS resolution recién”, dijo el comandante del avión.
La controladora le confirmó que tenía tránsito a unas 37 millas –es decir, casi 60 kilómetros– y le asignó una separación entre las dos aeronaves en la que no corría riesgo. Sin embargo, el piloto le recriminó que no le dio aviso. “
Le voy a pedir que la próxima vez que si nos pasa una nave tan cerca nos avise por favor porque tengo una resolución TCAS y voy a tener que hacer un informe”, le dijo el piloto. Tras el reclamo del comandante, la controladora justificó la acción y dijo que el vuelo estaba por debajo del nivel del otro avión.
Desde el aeropuerto de Tucumán informaron que el problema se dio “
por una confusión de interpretación por parte del TCAS, ya que el piloto no fue informado que venía esa aeronave de frente y seguramente ascendió a una velocidad vertical elevada. El TCAS no estaba enterado de que el avión dejaría de ascender a los 37.000 pies”.
Según explicaron, "
en una resolución TCAS los pilotos reciben una orden para ascender o descender la aeronave. Estas maniobras por lo general son bruscas. Si los pasajeros están parados pueden llegar a caerse o golpearse".
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